Aprender con TALLER DE INICIACION LITERARIA II de infantil para niños.
TALLER DE INICIACION LITERARIA II
En esta oportunidad vamos a trabajar un texto NARRATIVO, es decir que relata o narra sucesos. Esta vez analizaremos un cuento de un joven escritor venezolano, Cesar Augusto Montenegro. Veremos como al tener un buen personaje, en este caso el “intrépido navegante” que era un soñador y un aventurero, pero un poco despistado, casi tenemos toda la historia. Un personaje es una historia, eso hay que recordarlo.César Augusto Montenegro
Había una vez un navegante, de esos que le gusta zarpar en busca de los misterios del mar, que quería descubrir el enigma de la luz de la luna en el medio del océano. Le habían dicho otros navegantes ya experimentados que si lograba descubrir ese misterio, el por qué la luna ama tanto reflejarse en el mar, como si fuese un espejo, la Diosa de la Luna se posaría en su timón en forma de gaviota y lo conduciría a una isla secreta donde podría vivir eternamente.
Un día, estando a solas en su habitación -que quedaba muy cerca del puerto- tomó la decisión de aventurarse a la búsqueda del enigma de la luz de la luna¿por qué sería que la luna amaba tanto al mar? Así que sin hacer ni una maleta se fue hacia su embarcación y emprendió su viaje hacia el medio del océano.
Lo que él no sabia, es que ese día, inexplicablemente y oculta entre viejas cajas estaba descansando una gaviota muy hermosa, ¡tan brillante! Las estrellas se preguntaban por qué una gaviota con las alas plateadas como la luna había descendido a a la embarcación del intrépido viajero.
Pasadas algunas horas en el océano, el navegante aventurero decidió tomar una siesta. Mientras esto sucedía, el barco iba a donde quería, las corrientes lo llevaban cada vez más al norte. Las estrellas observaban como la gaviota se despertaba y al sacudir sus alas plateadas llenaba de escarcha todo el cuerpo del navegante.
Las estrellas no contuvieron las ganas de comentar entre ellas lo que veían, y entre ese cuchicheo, solo se escuchó a las más chiquitica que casi gritaba:: ¡Esa es la Diosa de la Luna!!!!!!!!!!!
Ante tanto alboroto en el cielo, el navegante se despertó y sorprendido exclamó:
-¡Qué frío! ¿Y esta escarcha de dónde salió?, ¿Quién está aquí?… ¡Sal de donde estés, intruso!…
Hizo tan, pero tan duro estas preguntas, que el mar se puso turbulento y por poco se hunde con su nave. Sin embargo, no pasó mucho tiempo cuando todo volvió a la calma, se quedó nuevamente dormido siguiendo así su travesía sin saber que la escarcha lo conduciría a donde el quisieray en especial al medio del océano, siempre al norte, para descubrir el enigma de la luz de la luna.
A los pocos segundos la gaviota se acercó con mucho cuidado a donde él estaba y aleteó tanto con sus alas que en forma de espiral la escarcha se fue retirando del cuerpo del navegante . Y subió rumbo al cielo.
Las estrellas se quedaron mudas con tanto esplendor porque la escarcha a todas las vistió de gala. 
El navegante ni se percataba de lo que pasabaPero de repente, al despertarse, y creyendo que lo de la escarcha solo había sido un sueño, vio como una gaviota se posaba en el timón de su embarcación.
- ¿Será qué esa gaviota es la Diosa de la Luna? Se preguntó el navegante.
Decidió salir de su camarote, y cuando estaba pensándolo contempló como del cielo caía la escarcha, convertida en polvo de estrellas y la gaviota se iba transformando en una bellísima mujer.
¡Sus ojos no lo querían creer!
- Hola navegante. ¿Sabes quién soy? No me respondas ya tus ojos saben quien soy. ¡Si, navegante! Soy la Diosa de la Luna.- dijo la hermosa mujer.
El navegante casi hipnotizado ante tanto fulgor de la Diosa de la Luna, se inclina en un gesto de respetoy exclama:
- ¡Oh Diosa de la Luna! He venido en busca del enigma de la luz de la luna. No se si estoy ya en medio del océano, porque me quedé dormido
- ¡Tranquilo, navegante! -dijo con tanta dulzura la Diosa de la Luna, que en el cielo la más chiquita de las estrellas lloró de ternura haciendo de sus lágrimas una llovizna inesperada.
Y así entre la llovizna, y los rayitos de luna que se escapan de la nube donde la luna esta escondida, el navegante recordó como de niño, un día le pedía a las estrellas ser el navegante más importante del mundo.
La Diosa de la Luna leyó su pensamiento y con esa ternura tan suya, le dice:
- ¡Si, navegante! Tú serás el navegante más importante del mundo y vivirás por siempre. ¡No en una isla como dicen en el puerto sino en el cielo, junto a las estrellas!
- ¿Junto a la estrellas? Pregunta el viajero.
- ¡Si, navegante! ¡Desde este instante todas las estrellas serán tus hijas consentidas! ¡Y tú la estrella mayor que guiará a muchos navegantes dispuestos también a descubrir los misterios del mar y el cielo!
Fue así como el navegante conoció a la Diosa de la Luna y descubrió el enigma de la luz de luna en el medio del océano. Y él también amó mirarse en el mar cada noche.
¡Hoy en día todos los navegantes del mundo lo veneran en cada una de sus travesías como a la Estrella Polar!…
… Y dicen aún los amantes de esta historia que los más afortunados al quedarse dormidos bajo esta estrella inmensa, amanecen bañados en escarcha, y todas las estrellas junto a los rayitos de luna iluminan sus sueños. 
Caraqueño de pura cepa, nacido en Santa Rosalía, Cesar Augusto Montenegro, es un joven escritor en ciernes, apasionado de la literatura infantil.
Es facilitador de los Talleres de la FUNDACIÓN CINEMATECA NACIONAL
Introducción al Lenguaje Audiovisual
Aproximación a la Lectura Crítica Cinematográfica
También se ha desempeñado como
ANIMADOR-GUÍA DE LA FUNDACIÓN MUSEO DE CIENCIAS.
Ha sido CO-ANIMADOR Y ASISTENTE A LA PRODUCCIÓN DEL PROGRAMA DE RADIO SOBRE SALUD SEXUAL Y REPRODUCTIVA: UN POCO MÁS DE LO QUE NADIE HABLA
Cuando no está trabajando por la cultura entra al mundo mágico y misterioso de las hadas y aquí les va una muestra de su diáfana escritura.
Encontrado en : La Piedra del Duende
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